Fotos naturalesa

En el meu temps lliure m’agrada fer fotos relacionades amb la naturalesa. Aquestes fotos que publico avui són d’alguns detalls del meu jardí a Barcelona. Per veure més fotos pots visitar el meu Instagram stephanieghislaine

#barcelonainspira Aquestes fotos són per a ús gratuït. Stéphanie Herbiet.

Anuncis

¿Tienes una historia? Yo te la puedo ilustrar

¿Tienes una historia? Yo te la puedo ilustrar

Stephanie vive en Barcelona. Es ilustradora y diseñadora editorial.
Por Saúl Álvarez Lara
Lo primero que veo de Stephanie Herbiet es una sonrisa amplia. A veces sus ojos también sonríen. Cuando le pregunto por qué dedica la mayor parte de su tiempo a ilustrar personajes, mascotas, objetos y a narrar en sus dibujos la historia del sujeto que ilustra, responde que cuando trabaja en sus ilustraciones es como si el tiempo no existiera. Lo dice así, sencillo, en pocas palabras, igual que en sus dibujos lo expresa con pocas líneas. Stephanie se concentra en su trabajo y el tiempo desaparece. Cada ilustración es una pizca de tiempo detenido en su movimiento, en su expresión, en sus formas, en sus colores. Es el momento antes, o después, de la acción: la chica que mira para otro lado sentada en unas escalinatas, seguramente se irá de allí cuando ya no la miremos más; la mujer que mira de reojo a la dueña, ¿será la dueña?, del arrume de maletas de todos los tamaños que la disimula, ¿dejará el periódico y le hablará?, ¿le preguntará, si se atreve, qué lleva en su equipaje?; las dos hermanas tan iguales que parecen una, y aunque vistan distinto, con sonrisa, mirada y gestos independientes, son la misma.

Cada ilustración representa un solo instante, mínimo, definitivo, en que la historia inicia o termina y cada espectador la pondrá en lugar distinto según su manera de ver o de sentir pero inevitablemente, guiado por las líneas precisas, a veces temblorosas (no por inseguridad sino porque el sujeto vive), que Stephanie traza para narrar el momento
.
Stephanie vive en Barcelona desde hace algunos años. Nació en Toulouse, Francia, y ha vivido en distintas épocas con repetición de temporadas, de estudio o trabajo, en Bruselas, Medellín y ahora Barcelona. No me sorprende que de esta chica, de mirada inquieta, surja la ilustradora que tiene el gusto por hablar con la gente, salir a tomar café con los amigos y, sobre todo, intercambiar historias; las de ella, por supuesto, construidas trazo a trazo, con la precisión del observador nato. ¿Tienes una historia? Yo te la puedo ilustrar, es un tema recurrente en conversaciones con amigos, conocidos o con los clientes, cuando la contratan para ilustrar la cubierta de un libro, un folleto, o un afiche, que requiere del tono de espontaneidad y sencillez que su trabajo respira.

Sin embargo, no es tan sencillo como parece; su trabajo requiere paciencia y construcción, lo que me llevó a preguntarle por su relación con la fotografía. ¿Qué tanto interviene la fotografía en tus ilustraciones?, le pregunto. “Trabajo mucho con fotografías que yo misma tomo, construyo, elijo la posición, el ángulo, los elementos, las formas y colores. A pesar de que siempre preparo muy bien cada toma, el paso de la fotografía a la ilustración final es a veces interesante, siempre distinto, y a veces también inesperado, porque entre las dos imágenes se encuentra la historia que quiero narrar y que en general encuentro tras los cientos de detalles, invisibles a primera vista, que aparecen con claridad a medida que los dibujo”.
Agrega que en ocasiones también toma fotografías de personas desprevenidas. “Son las que más me gustan porque son más naturales, más reales y eso me encanta”, dice, aunque, y esto lo agrego yo, de por medio siempre está la historia que ella busca narrar con cada una de sus ilustraciones. En las tres más recientes ediciones de Vivir en El Poblado y en la próxima, en la portada de Vivir, Stephanie Herbiet narra algunas de sus historias, sencillas, precisa; sus personajes están ahí, y sus ilustraciones respiran. Para ver más de su trabajo, basta con pasar por: stephanieherbietrave.wordpress.com y hacerle una visita, quizá de ese encuentro resulte una historia.